Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2006.
12/05/2006
Una mirada nostálgica
No hace ni un año que los tiempos de tipómetro y apuntes desordenados, cafetería de humo y eco, césped soleado y ebrio, botellones y exámenes... todo se sucedía sin solución de continuidad, todo bajo una desordenada serenidad o un orden muy dinámico, todo supervisado por una felicidad retroalimentada entre compañeros y, sin embargo, amigos. Ese gran premio que no pierde valor con el paso de las días ni con los kilómetros de por medio. Gotea nexos de unión a diario, resulta irremediable en la distancia. Pierdes diálogos y anécdotas, pero el sentimiento sigue ahí presente y latente.
La nostalgia me invade cuando recuerdo aquellos maravillosos días que no volverán, pero de los cuales no puedo arrepentirme. Días que exprimí y paladeé sin esfuerzo, noches que disfruté rodeado de alcohol y amigos. Tiempos añorados por momentos, tiempos de felicidad despreocupada. Tiempos en los que sueñas con deslizar tu pluma en un gran periódico, en balbucear a través de las ondas... Pero cuando el maravilloso mundo del periodismo te ha absorvido inexorablemente en su vertiente profesional, alejándote por completo y para siempre de aquellos radiantes momentos de facultad, no puedes evitar recordar con un quizá inexplicable cariño aquellos muros cenizos más propios del búnker berlinés de los suicidios.
13/05/2006
Nadal, el Mercedes más caro

Sin límites. Nadie es capaz de aventurar hasta dónde puede llegar Rafa Nadal. Es un fenómeno natural de proporciones incalculables. En superficie roja arrasa con todo. Rivales, torneos, récords, nada ni nadie parece capaz de echar una argolla a ese torbellino musculoso. Sobre arcilla acumula 34 victorias consecutivas y ocho torneos en 2005, batiendo así el récord de Muster. Y no logrará más. Ha descartado participar en Umag (Croacia) para prepararse a conciencia en pista rápida de cara al US Open. Su voracidad le hace renunciar a piezas menores para conseguir grandes trofeos de caza. Dosificación y elección sintomáticas de leyenda, miren a Armstrong.
Además, Nadal igualó la marca nacional de ocho torneos conquistados en un mismo año por Orantes. Fue en 1975, cuando venció en El Cairo, Montecarlo, Bournemouth, Hamburgo, Bastad, Indianápolis, Montreal y... en aquel legendario US Open. En la final lapidó al espléndido Connors, héroe local, vigente campeón y número uno del mundo, tras protagonizar sólo 18 horas antes en semifinales la reina de todas las remontadas. Levantó a Vilas un partido que perdía por dos sets y salvó cinco match balls en el cuarto acto con 5-0 en contra para acabar victorioso (4-6, 1-6, 6-2, 7-5 y 6-4). Superar el récord de Orantes será más difícil para Nadal ahora porque vivirá lejos de su hábitat natural, la tierra batida. Ahí no será coser y cantar, pero lo de Wimbledon no se repetirá. Tiempo al tiempo.
Gran final. Se midieron los dos mejores del momento sobre polvo de ladrillo. Y ganó el mejor (6-3, 6-3 y 6-4). Nadal y Gaudio no defraudaron, siete y cuatro torneos respectivamente en el gabán de esta temporada les avalaban. Desplegaron un tenis de muchos quilates, con largos intercambios de golpes. Un juego purista de tierra, alérgico a la red. Muy parejo, pero con Nadal siempre algo más amenazante. Al inicio del segundo set 'El Gato' empezó a dar síntomas de desesperación que fueron in crescendo hasta el final. Sonrisas por lloros, patadas a las bolas, gritos, raquetazos al suelo. Rafa puso la calma, esa calma tensa tan suya que de repente prende en un fogonazo de euforia rabiosa que se apodera de su brazo izquierdo. Apenas cometió errores y sacó de su chistera algunos golpes que el propio argentino aplaudió. "Qué buena, ché", repitió varias veces. Nadal se llevó el Mercedes sin ceder ningún set. Gaudio claudicó impotente, pero se lo tomó con humor: "Creo que va a ser más fácil comprarse un Mercedes que ganar a Nadal".
AS, julio de 2005
14/05/2006
La esperpéntica osadía de Raúl

"Nunca he llegado tan bien a un Mundial", soltó ayer Raúl. Sí, González Blanco, el capitán del demacrado Madrid y de nuestra soñadora Selección. Pues, madre mía, ¡cómo llegaste a los otros! Perplejo me quedo. Absorto, anonadado. ¿Es un intento por autoconvencerse? ¿Qué esconden esas palabras enlazadas con tan osada fe? Alguien debería llamarle a la cordura y desabrocharle la venda. Quizá la frase venga a explicar los anteriores fracasos de Raúl y el resto de los españoles en citas estivales, la razón es que quizá sea el enfoque adecuado para esclarecer por qué mandó un penalti al limbo, mientras Zidane cosía un balón de falta a la escuadra. Por cierto, qué antítesis. El galo se retira renunciando a un taco ingente de euros, con la cabeza gacha y haciendo autocrítica ayer mismo. Me resulta todo tan confuso, no acierto a hallarle un razonamiento lógico. Será que no lo tiene. O que soy todavía demasiado pueril o que simplemente soy un malpensado. A mí, cuando escucho repetida esa frase en mi fuero interno, me entra una mezcla de risa y de mala leche, por ser políticamente correcto y no cagarme en... Pero, ¿a qué estamos jugando? ¿Nos vacila o qué? ¿Se cree que no vemos nada, que no entendemos nada, que no sabemos analizar un poco el fútbol? Uno ya duda de todo y sigue preguntándose cada día hasta cuándo durará el esperpento en la Casa Blanca. Bueno, en realidad no me lo pregunto, estoy convencido de que la hecatombe va a ser muy dilatada. Si el Barça vagó cinco años por la nada sin alcanzar el extremo de descomposición de este Madrid...
Pero me desvío del asunto central. Qué palabras más osadas e incautas. No mete un gol ni al arco iris, ni a mi abuela, ni a mi hermana, y se atreve a vomitar esa frase. Alguien debería dar un toque de atención a este vividor de rentas, por más que muchos alaben su entrega y profesionalidad. Pamplinas, se mantiene donde se mantiene por lo que fue. Ya que tiene un puesto asegurado en la lista de 23 del irreprochable (ironía, claro) Sabio, agraviando a otros futbolistas de más presente, al menos debería tener la decencia y la condescendencia de guardar silencio, si no de agredecer a espuertas ese privilegio que malhuele a divino. ¿A qué obedece ese ataque de loa personal? Debe ser uno de los efectos colaterales que todavía sacuden, y seguirán sacudiendo, al Madrid actual, ese producto megalómano alzado por obra y gracia de aquel egocéntrico y prepotente ser celestial.
17/05/2006
Deporte y política, velocidad y tocino
El pueblo ruso, como dicen PLF y MO, es decir, la masa social, tiene en general una propensión desmedida para confundir la velocidad con el tocino. Faltan menos de 20 horas para la final de la Champions, el Barça es uno de los contendientes. Y coexiste con un nuevo episodio de patetismo en el gobierno catalán, guante recogido al instante por sibilinos indocumentados para alimentar su antibarcelonismo. Del mismo modo, me abruman esos típicos cartelitos de Catalonia is not Spain ornamentando el Camp Nou. Hay mucha gente opaca de pensamiento proclive a mezclar churras con merinas, a no desligar deporte y politica, lo cual me produce náuseas.
Ya he podido leer en algunos blogs y foros comentarios como: "Ya me gustaría ver si tienen el detalle que tuvo el Sevilla de amarrar una bandera española a la copa, algo me dice que no va a ser así" o "¿Me pueden explicar cómo representan a Cataluña Ronaldinho, Etoo, Giuly...? Si se ve una sola bandera de España me creeré que alguien siente al Barcelona como español, aunque ande despistado". Veamos. ¿Por qué se tiene que poner alguna bandera en la Copa? Ni española, ni catalana, ni europea, ni de La Pobla de Segur (pueblo de Puyol), ni de la aldea natal de Etoo, ni del club de surf de Ronaldinho. ¡Pero que es fútbol! Las banderas que se queden en el Congreso y en el Senado, a los puros amantes del fútbol no nos interesan. Si el Barça gana la Champions, la habrá ganado el Barça, no España, ni Cataluña. Como cuando las ha ganado el Madrid, las ha ganado el Madrid, no España, ni la Comunidad de Madrid. Otros silogismos se me hacen inasibles. Si España realizase la utopía de ganar el Mundial, todos los jugadores llevarían bufandas y banderitas de España, nada de sus clubes. Seguro que Casillas no llevaba ningún distintivo del Madrid, ni Xavi ninguno del Barça. ¿Por qué al revés sí? Y, evidentemente, Ronaldinho, Etoo y Giuly no representan a Cataluña. Hay que ser necio simplemente para detenerse a considerarlo. Ellos se representan sólo a sí mismos. A lo sumo, al Barça. Pero Cataluña les importa cero, como es lógico. Igual que a Diego Milito y a Ewerthon les interesa meter goles y vencer partidos por sí mismos. También por el Zaragoza y por ir a sus selecciones, claro. Pero, ¿por Aragón? ¿Alguien cree que representan o sienten a Aragón? Es más, ¿por qué han de hacerlo?
En mi condición de culé no catalán, me molesta tanto que se utilice al Barça como un instrumento político catalanista como anticatalanista. De todas formas, esto no es ningún alegato para convencer a nadie. Como dijo Clint Eastwood, "las opiniones son como los culos, cada uno tiene el suyo".
18/05/2006
Resaca en afonía

Se me presentan al unísono decenas de instantes detenidos, recuerdos sufridos, anhelos de gloria, protagonistas tangentes para bien y para mal de aquellos momentos en Madrid... Todo se me vino encima anoche durante aproximadamente una hora, eterno espacio de tiempo que separó el martillazo de Campbell del aguijonazo de Etoo. Entonces, un bramido terrible se apoderó de mí, un éxtasis rabioso y furibundo que dispensó repeticiones súbitas. Era el ansia de saldar deudas que llevaban soterradas varios años (todo ello está representado en la figura del camerunés). Hasta que el expreso Belletti descarriló entre las piernas de Almunia y me apropié de la perenne sonrisa del Gaucho. Siento, o deseo, no lo sé, derrochar mucha más tinta. Sin embargo, la cantidad de circunstancias y nombres a los que aludir es demasiada, nombres públicos y privados. Quizás pasada esta resaca me determine a analizar con más ahínco y minuciosidad lo que sucedió anoche. De momento mi afonía delega en algunas citas de diversos medios de comunicación:
AS: "El mejor equipo de Europa, sin cuestión", Relaño. "No debía ser de otra forma, tenía que ganar el mejor, debía culminarse el proyecto. El Barcelona es el mejor equipo de Europa. Por muchos años", Trueba.
SPORT: "Este título pone al Barça en la cima del fútbol mundial. Por juego, por títulos y por espectáculo", Casanovas. "No es la culminación de un proyecto, sino el inicio de una era prodigiosa, donde aún no sabemos dónde están los límites de este Barça", Prats.
MUNDO DEPORTIVO: "El Barça es campeón porque supo sufrir como los campeones, ganar como los campeones, jugar como los campeones", Nolla. "Se sufrió porque así se escribe la historia del Barça, que se lo merecía más que ningún equipo del continente", Pallàs.
EL PAÍS: "No siempre la victoria sonríe al mejor y por eso es especialmente satisfactorio que esta vez el título haya premiado la excelencia: la del equipo europeo, y seguramente mundial, que mejor juega al fútbol hoy", Editorial. "La épica redimió al Barça en el 50º aniversario de la Copa de Europa. La historia del torneo está plagada de actos heroicos más que de partidos sublimes. Y los azulgrana fueron fieles a la tradición después de negarse desde la estética", Besa.
ABC: "Éstas son las que mejor saben. Las que más valen. Las que siempre se recuerdan. El Barça, un equipo exquisito, de buen gusto y mejor técnica, se tuvo que trabajar la Champions a pico y pala", Ortego.
L'EQUIPE: "Despiadado Barça", Portada. "La victoria de un equipo seguro de sus opciones de juego a pesar de la presión. El sello de los grandes equipos", Marcos.
LA GAZZETTA: "Batió a un indómito Arsenal completando una gran remontada, haciendo valer su superioridad técnica, pero sobre todo el corazón", Pratesi.
24/05/2006
Volver a no entender
Hace unos días, Almodóvar y la fiebre que desata con cada película que inventa han vuelto a primera plana. Una vez más, con Volver en este caso, me sorprende este fenómeno. No el director en sí, sino la estela mediática de halagos que inspira. Cautiva por doquier a actores, aficionados, críticos... Y yo, poco entusiasta del cine por el cine, díscolo de las reglas marcadas por la cartelera y, en suma, desentendido de parámetros críticos, avizoro admirado. Me he acercado dos o tres veces a producciones de Almodóvar en intentos en vano por descubrir esa pasión que genera. Me resulta un tipo peculiar, cachondo, irredento a denuncias de viejos cánones impositivos. Me cae bien, en definitiva. Sin embargo, no entiendo el extremo éxito de su cine. ¿Por qué? No sabría concretar exactamente. Podría decir por que el argumento no me atrapa, necesito esforzarme ante la pantalla. No me divierte, ni siquiera me entretiene. No sé, será mi falta de cultura cinéfila.29/05/2006
Vuela Cani: adiós a ingenio y asistencias

El último ídolo de La Romareda ha tomado rumbo a Villarreal, donde podrán disfrutar de su fútbol en toda la extensión de la palabra. Del joven virguero que entró en erupción por primera vez en Oviedo ha pasado a ser un jugador regular y comprometido, pero ante todo diferente. Su marcha deja al Zaragoza huérfano de desparpajo y último pase.
Todavía no se ha despedido oficialmente, pero el zaragocismo ya siente nostalgia de Cani. Lo que empezó en 2002 como una historia de amor y odio, de pasiones encontradas en el subsuelo de la elite, de virguerías tan exquisitas como impropias de Segunda... se ha convertido en un noviazgo de pleno compromiso. La Romareda, que tantas desconsideraciones ha dirigido a Cani, ha terminado rindiendo pleitesía a uno de los mayores talentos que han salido de la cantera aragonesa en las últimas décadas. Algunos incluso han llegado a dibujar paralelismos con Lapetra. Quizá sea un antojo excesivo, quizá el tiempo llegue a darles la razón. Cani escribirá su historia a partir de ahora lejos de Zaragoza. Su futuro inmediato lo disfrutará el Villarreal.
'El Niño' irrumpió en aquel cadáver que se midió al Barça en La Romareda haciendo una declaración de principios, tirando un caño sublime a Reiziger. Ese era Cani en esencia, barroco en todo instante, pese a la tragedia o la desazón del momento. En Segunda mezcló pitos de incomprensión con acciones y goles excelsos, como aquella mañana en Oviedo o vaselinas repetidas. La inconstancia gobernaba su fútbol.
El Cani que pierde el Zaragoza ahora es otro notablemente distinto: más maduro, completo, regular... mejorado, en suma. Ha sido capaz de dosificar sus florituras, en ocasiones inocuas, para componer un juego de mayor practicidad. Siempre sin renunciar al espectáculo, pero siendo más partícipe en la creación incluso desde su acomodo a la banda. Esta temporada se ha convertido en uno de los mejores asistentes de la Liga, en un objetivo de continuo agradecimiento para Diego Milito y Ewerthon. Sin Cani, el Zaragoza queda huérfano de ese ingenio para el último pase, de su fluidez en la línea de tres cuartos, de un futbolista diferente.
AS, 29 de mayo de 2006
